martes, 17 de febrero de 2009

TEIDE

A lo largo de la Historia de la Navegación, desde los fenicios hasta hoy, uno de los mayores inconvenientes de las travesías oceánicas siempre ha sido la capacidad de suministro en alta mar para mantener la navegación en condiciones operativas. Así visto, se entiende cómo el cabotaje está casi en el origen mismo de la Navegación y cómo la duración de los viajes por mar podía quedar condicionada, entre otros factores, por la previsión del almacenaje de suministros desde el mismo momento de zarpar o por las posibilidades logísticas de abastecimiento en puertos dentro de la ruta. A este problema, difícil de solucionar, que en sus inicios se limitaba a víveres y agua, vino a añadirse a finales del siglo XIX el enorme volumen de carbón necesario para alimentar aquellas vetustas calderas, y, más modernamente, las toneladas de fuel-oil o el gasoil con que las modernas plantas motrices de los buques los mantienen competitivos en capacidades y tiempos.





En España, una vez terminada la Guerra Civil en 1939, se tuvo plena constancia de que la Flota española se encontraba en una situación notablemente mejorable; el conjunto de efectivos de la Armada no solo había quedado mal parado por la contienda sino también por la carencia de medios, más económicos que técnicos, con que rehabilitarla. En cuanto a las unidades de suministro de la Armada Española en los años cuarenta del siglo XX, solo se limitaba a un único buque petrolero, el PLUTÓN, ex CAMPILO, construido en los años treinta, (había pertenecido a la Marina de la República, llegando a participar en la Guerra Civil), el cual se había quedado claramente obsoleto. Ante la perentoria necesidad de tener en servicio buques de suministro más modernos, surge un plan para la construcción de un nuevo petrolero, basado en los de tipo T-5 del programa de construcción de buques mercantes de la Empresa Nacional Elcano, la resultante de la antigua “Gerencia de Buques Incautados” de los años veinte.

Nació así el proyecto, con el número 72, que sería aprobado por el entonces Ministro de Marina, D. Salvador Moreno Fernández (1), el 2 de febrero de 1952, dentro del denominado Programa de Modernización. Aunque de inmediato se iniciaron los trámites para su construcción, esta se retrasó notablemente por la carencia de presupuesto debido a la urgencia de hacer frente a las deudas contraídas con anterioridad. No obstante, no se perdió el tiempo. Se le fueron aplicando cambios al diseño con el fin de disminuir gastos y añadir elementos de otros proyectos ya experimentados.

Por fin, el día 10 de noviembre de 1954, en los astilleros de Bazán en Cartagena, con el número de trabajo 111, fue colocada la quilla construyéndose con óptima rapidez. Fue bautizado el 13 de julio de 1955 con el nombre del pico más alto de España, TEIDE. Entre agosto y septiembre de 1956 se desarrollaron las pruebas de mar con los resultados satisfactorios que se esperaban. En noviembre de ese mismo año fue dado de alta en la Lista Oficial de Buques de la Armada y entregada a esta, pintado de gris, en perfecto estado de revista y dotado con 100 miembros de tripulación.

Su línea era más comercial que militar a lo que contribuía una roda muy lanzada que le daba un aspecto muy marinero del que destacaba el escaso francobordo de su parte central. Sus dimensiones no eran desdeñables: 117,50 m. de eslora, 14,80 m. de manga, 7,95 m. de puntal y un calado de 6,88 m. todo ello para un desplazamiento de 8.190 tm. Su planta motriz constaba de dos motores diesel Burmeister & Wain fabricados bajo licencia por la Naval de Sestao que movían una hélice de 3 palas con 2,73 m de diámetro y expulsaban sus humos a través de una chimenea que sobresalía en la superestructura de popa; la maniobrabilidad se lograba con un timón de tipo semicompensado. Presentaba un inconveniente: su velocidad de 12 escasos nudos a plena carga, aunque navegando en lastre conseguía llegar a los 13,5 nudos con una autonomía de 10.000 millas.

Tenía una capacidad de carga de 5.300 metros cúbicos de productos derivados del petróleo repartidos en cinco tanques colocados entre la proa y la zona central del buque ocupando unos dos tercios de la eslora, la maquinaria, puente, equipo de comunicación y alojamientos se ubicaban en el resto. En un principio fue dotado con un equipo de radar de la firma Marconi, pero fue sustituido por otro de la marca Decca en una de las modificaciones a la que fue sometido.

Al tratarse de un barco construido para la Armada se tuvo la previsión de hacer una preinstalación para la colocación de piezas de artillería para el caso de tener que entrar en combate, y no se olvidó reservar un espacio específico para las municiones con capacidad para 192 proyectiles de 120 mm y 2.000 de 40 mm, el resto de la munición iría en sus cajas en zonas de almacenamiento en pañoles acondicionados para ello. Después de algunos retoques al proyecto inicial, su defensa artillera estaría compuesta por un cañón de 120 mm que se colocaría en la popa guiado por radar, cinco cañones Bofors de 40 mm, situados dos a cada banda en la cubierta de toldilla y el quinto en el castillo; dos cañones Oerlikon de 20 mm colocados en los alerones del puente completaban el equipo de defensa.

El petrolero auxiliar de Flota TEIDE se ideó para que fuese capaz de abastecer de combustible a otros buques en navegación, pero este sistema no estaría preparado hasta el año 1963 debido a varios retrasos. La propuesta inicial de la Empresa Nacional Bazán en 1955 fue rechaza por la Armada dado que iba llegando nueva información referente a los avances tecnológicos que en ese terreno se iban haciendo. Sería a partir de 1956 cuando comenzó a recibirse materiales procedentes de Estados Unidos para las nuevas instalaciones, los cuales, sin embargo, fueron utilizados en la renovación del veterano petrolero PLUTÓN ya que Bazán había comenzado una completa remodelación de las instalaciones del TEIDE, eso sí, a cargo de los dólares de la ayuda americana. En aquella época, este pequeño petrolero estuvo transferido a CEPSA (Compañía Española de Petróleos, S.A., fundada en 1929) para el traslado de productos derivados del petróleo desde la refinería de Santa Cruz de Tenerife a diversos puertos tanto españoles como de algunos puntos de África.



Pocos años después se procedió en el TEIDE a la instalación de dos estaciones de suministro, una por cada costado hacia la mitad de la eslora con el objeto de poder abastecer a dos buques simultáneamente, uno a cada banda. Ambas estaban dotadas de sendos sistemas de bombeo con capacidad para trasvasar 300 toneladas de combustible por hora. Estos trabajos no se desarrollaron al mismo tiempo; en primer lugar, en 1961, se instaló la de la banda de babor probándose en unas maniobras con resultado favorable. La segunda fase tuvo lugar en enero de 1962; aprovechando unos trabajos de revisión y reparación se le instaló el otro sistema de abastecimiento así como una renovación del sistema de seguridad interior del buque. Después de varias pequeñas reformas se redujo sensiblemente su desplazamiento, quedando en 2.743 t. en lastre y 8.030 t. a plena carga. A partir de este momento fue destinado a misiones en el seno de la Armada, disminuyendo paulatinamente el trabajo que desarrollaba para empresas privadas. Fue también la época en que, por fin, se le asignó numeral, pasando a ser el BP-11 (buque petrolero). En septiembre de 1980 pasó a designarse AP-11 y seis años después ya se quedaría definitivamente con la marca de costado A-11.

En 1969 el petrolero TEIDE fue consignado para una misión directamente relacionada con la Historia de España. El 12 de octubre de 1968 fue proclamada oficialmente por la ONU la independencia de Guinea Ecuatorial, colonia española hasta aquel momento. Acto seguido, el presidente de la recién constituida República, Francisco Macías Nguema (1922-1979) comenzó a tomar medidas que vinieron a enardecer a las masas, degenerando estas en amenazas contra intereses españoles (aumento de inseguridad, disturbios, quema de iglesias…), haciendo considerar muy seriamente a los españoles que allí vivían la posibilidad de regresar a la madre patria. Comienzan a salir hacia España los primeros barcos y aviones llenos de familias españolas. Debido a lo muy inestable de la situación, el Gobierno español da orden de movilizar un convoy de la Armada ―el transporte de ataque TA-11 ARAGÓN, el transporte de ataque TA-21 CASTILLA (ambos equipados con infantes de marina con armamento ligero y equipo naval de playa, y una unidad de zapadores), y el crucero CANARIAS con el Comandante General de la Flota a su bordo― que se hace a la mar a medianoche del 3 de marzo de 1969 en dirección a las costas de Guinea, donde ya se encontraban la corbeta DESCUBIERTA y el cañonero PIZARRO, con el fin de proteger y garantizar la evacuación de los ciudadanos españoles a bordo de los buques mercantes VILLA DE BILBAO, ERNESTO ANASTASIO, CIUDAD DE TOLEDO Y RÍO FRANCOLÍ. Pues bien, junto a todos ellos navegaba el TEIDE, con sus tanques llenos, listo para satisfacer las necesidades de combustible de la flotilla. De hecho, en una ocasión se vio obligado a hacer un viaje al puerto de Luanda, Angola, para rellenar sus tanques. Por último, finalizada la evacuación, el 5 de abril zarparon el CASTILLA, el ARAGÓN, el PIZARRO y la DESCUBIERTA acompañados por el fiel TEIDE de regreso a España dejando atrás las aguas guineanas, poniendo así punto final a la presencia española en la recién estrenada República de Guinea Ecuatorial.

El inexorable paso del tiempo y los innovadores avances tecnológicos hicieron que el TEIDE fuera quedando poco a poco cada vez más anticuado y obsoleto, inspirando la idea de ser necesaria su pronta sustitución. Pero la carencia de financiación iba dilatando en el tiempo la decisión de despacho que lo terminaría llevando a un sombrío aunque esperado destino. Finalmente, esta decisión llegó, el día 30 de junio de 1988 fue retirado de la Lista Oficial, tras treinta y dos años de servicio. En el Arsenal de Cartagena le fue sacado todo el armamento y apartado del servicio. Pero aun viviría su última aventura al sufrir un pequeño incendio en 1990 durante el rodaje de una película americana “Navy Seals”, protagonizada por el actor Charlie Sheen, en el que el TEIDE “interpretaba” el papel de un mercante secuestrado por terroristas árabes. La película tuvo pésimas críticas.

Su vacío no sería ocupado hasta junio de 1991 cuando entró en servicio el Petrolero de Flota A-11 MAR DEL NORTE, más tarde rebautizado MARQUÉS DE LA ENSENADA de 13.247 tons. apc, ya preparado no solo para suministrar combustible en alta mar, sino también agua y víveres; incluso posee un helipuerto, detalles que siempre se echaron a faltar en el TEIDE; más recientemente, concretamente en 1995 entró en servicio el moderno Buque de Aprovisionamiento de Combate A-14 PATIÑO de 17.050 tons. apc que viene a complementar al anteriormente mencionado.

© Coral y Ramiro González.

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(1) D. Salvador Moreno Fernández (1866-1966), fue el cuarto comandante del buque-escuela de la Armada Española JUAN SEBASTIÁN DE ELCANO (entre 1933 y 1935), y Ministro de Marina con varios Gobiernos de Franco:
En el II Gobierno: de agosto de 1939 a mayo de 1941.
En el III Gobierno: de mayo de 1941a septiembre de 1942.
En el IV Gobierno: de septiembre de 1942 a julio de 1945.
En el VI Gobierno: de julio de 1951 a febrero de 1956.
En el VII Gobierno: de febrero de 1956 a febrero de 1957.

Principales fuentes consultadas:

“Buques de la Armada Española – la ayuda americana y el programa de modernización”. Autor: Juan Luis Coello Lillo. Aldaba Ediciones.