domingo, 15 de noviembre de 2009

MARQUINA


En anteriores números de esta revista digital, hemos reseñado gravísimos accidentes de petroleros tales como los que en su día protagonizaron el MARÍA ALEJANDRA (1) o el ELCANO (2). Vamos a ocuparnos hoy de otro petrolero español el cual, no solo también sufrió un serio infortunio, sino que, capricho del azar, lo padeció en la misma zona del Atlántico que los anteriores. Esta es la historia del MARQUINA.



Fue construido en los astilleros de la Empresa Nacional “Bazán” de C.N.M.S.A. (Construcciones Navales Militares, Sociedad Anónima), en El Ferrol, Galicia, España. Su número de construcción fue el 131. Se le colocó la quilla el 6 de noviembre de 1964 y fue botado en la tarde del 28 de noviembre de 1966. Fue entregado a sus armadores, la Naviera Vizcaína S.A.(3), de Bilbao quienes se hicieron cargo, el 26 de octubre de 1967, de un petrolero de 41.611,27 tm. de registro bruto y un registro neto de 28.947,87 tm. así como 77.106 tm. de peso muerto. Medía 241,31 m. de eslora, 34,39 m. de manga, 18,90 m. de puntal y un calado de 12,40 m. Sus tanques tenían una capacidad de 81.500 metros cúbicos. Estaba propulsado por una máquina Sulzer 9-RD-90 capaz de imprimir al MARQUINA una velocidad de 15,5 nudos. Fue equipado con los sistemas más modernos de carga y descarga del petróleo, de comunicaciones y de maniobra. Nacía así el mayor buque construido en los astilleros del Ferrol.
Su inauguración fue presidida por el capitán general del Departamento Marítimo de El Ferrol, almirante don Francisco Núñez Rodríguez, el director general de Comercio Exterior, don Ignacio Bernal Castellanos, el alcalde de El Ferrol, el general gobernador militar, el presidente del Consejo de Administración de la Empresa Nacional “Bazán” y otros directivos de la misma, así como diversos ejecutivos de la naviera. También fue invitado al evento el alcalde de la localidad vizcaína de Marquina, cuyo nombre se le había asignado al nuevo petrolero. La madrina fue doña Isabel de Zubiria Gaytan de Ayala. Además fue bendecido por el padre don Luis Bernaola, de la Compañía de Jesús.

Su labor como petrolero llevó al MARQUINA al Golfo Pérsico, hacia donde se dirigió en numerosas ocasiones en busca del preciado oro negro. Y fue durante una de esas travesías de vuelta a Canarias cuando sería víctima de un espectacular accidente que estuvo a punto de enviarle al desguace.


Iba al mando de la nave el capitán don Juan Luis Olaeta Ybarra y, como jefe de máquinas, don Santiago Rodeiro Porta. El MARQUINA zarpó el día 3 de marzo de 1973 de Fateh Terminal (Dubai) con cargamento de crudo para la refinería de la Compañía Española de Petróleos - C.E.P.S.A. en Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias). En la noche del 28 del mismo mes a unas ciento cincuenta millas al sur de Dakar, exactamente en la posición 12º22’N - 17º28’W, fue abordado por el frigorífico noruego VIKFRIO (1964/5.711 grt., ex THORSOV) perteneciente a la naviera Sigurd Haavik A/S, de Haugesund, Noruega. La colisión le provocó al MARQUINA un enorme boquete en la banda de estribor, justo detrás del poste de puntal para mangueras, que afectó a los tanques número tres de estribor y número seis central, incendiándose a continuación.
Ante la gravedad del siniestro, la tripulación abandonó el buque, cuyos miembros, y gracias al buen funcionamiento del bote salvavidas de babor, pudieron ponerse a salvo. Todos excepto el oficial de radio, D. Manuel Scháfer, quien desgraciadamente falleció en el accidente; cumpliendo con su deber de demandar ayuda ante la gravedad de la situación, permaneció en su puesto hasta su último aliento, siendo mártir de las impías llamas que implacablemente le habían rodeado.

Varios fueron los buques que, ante la urgente demanda de ayuda, se apresuraron a auxiliar al MARQUINA, como fue el caso de los pesqueros españoles VICENTE ZAPATA y ENRIQUE RODRÍGUEZ PELAYO. También acudió a la ayuda de socorro el frigorífico, igualmente español, SIERRA ARÁNZAZU y el remolcador con base en Dakar COMET. Los tripulantes del VIKFRIO, que también sufría un incendio a bordo, fueron asistidos por el mercante inglés EDINBURG CASTLE, de la naviera Union Castle Line.

El amanecer del día 29 se confundió con las briosas llamaradas que salían del maltrecho MARQUINA, mientras 39 de los 45 tripulantes, junto al cadáver del radiotelegrafista, llegaban a Dakar en el VICENTE ZAPATA. El resto de los tripulantes al mando del capitán Olaeta permanecían a bordo del ENRIQUE RODRÍGUEZ PELAYO, al costado del petrolero siniestrado.

El día 30, es decir, dos días después del accidente, el MARQUINA seguía ardiendo; se encontraba atravesado al viento para impedir la propagación del incendio. Presentaba cuatro focos de fuego, pero la buena noticia era que los tanques no sufrían fuga alguna.


Tras interminables horas de extenuante trabajo, el incendio pudo ser extinguido y el agonizante petrolero llevado a una rada cerca de Dakar. Allí se le practicaron las reparaciones de urgencias necesarias para poder trasladarlo hasta Tenerife. De este trabajo se encargó el remolcador de altura inglés WHELSMAN (1966/451 grt.) de la United Towing, de Hull, el cual, había zarpado del puerto de Hull el día 19 de marzo rumbo a Sudáfrica; durante la travesía recibió órdenes de su naviera para dirigirse a Dakar y hacer cargo del remolque del MARQUINA.

A rebufo del WHELSMAN, el MARQUINA, herido de muerte, pudo finalmente llegar el sábado 21 de abril al puerto de Santa Cruz de Tenerife con la intención de descargar unas cincuenta mil toneladas de crudo que traía en sus tanques. En el WHELMAN también viajaban el capitán y dos tripulantes del barco siniestrado, quienes no habían querido perder de vista su nave en todos aquellos días transcurridos desde el incidente.


Los buzos de la empresa Retrasub hicieron un primer reconocimiento del casco, y al comprobar que presentaba algunas hendiduras por donde se perdía fuel, fue fondeado en el antepuerto para proceder a la reparación de aquellas. Mientras tanto, muchos fueron testigos de la desoladora estampa que presentaba el MARQUINA: el fuego había arrasado el puente, alojamientos, instalaciones, sala de máquinas, cuarto de bombas, cubierta. Las enormes planchas deformadas y retorcidas daban fe de la altísima temperatura alcanzada durante el incendio… En ese instante, nadie daba un céntimo por aquella chatarra que, pese a todo, resistía a flote.

Al día siguiente fue llevado al Dique del Este donde quedó atracado para que el lunes comenzaran los trabajos de descarga del crudo. En estas labores participó el MAYORGA (1967/851 grt.) de la compañía C.E.P.S.A, y de un gran número de compresores alineados en dicho Dique, al costado del petrolero. Como precaución se desplegó una barrera antivertidos alrededor del buque.



Diez días después, concretamente el 2 de mayo, llegó procedente de Cádiz el remolcador de altura noruego SISTELLA 81972/498 gtr) de la naviera Tschudi & Eitzen, de Oslo, para conducir al MARQUINA al desguace ya que, tras un sesudo estudio del asunto, su empresa consideró económicamente inviable una reparación. Tras dos días de inevitable papeleo en la Comandancia de Marina, el petrolero era remolcado hacia Cádiz al encuentro de su implacable destino. Pero la cuestión fue reconsiderada, y de Cádiz se trasladó, por sus propios medios, al Ferrol para ser reconstruido.

En marzo de 1975, dos años después del accidente, se le encargó el trabajo a la empresa Bazán, donde en el dique seco número 3 se procedió a alargar su casco, utilizando para ello un bloque de 23,520 m. (treinta claras de cuadernas de 784 mm. a partir de la cuaderna 109). Para este trabajo se partió el casco en dos mitades. Sus nuevas medidas quedaron así: eslora 264,655 m., manga 34,290 m., calado 14,346 m., puntal 18,900 m. Su registro bruto pasó a 48.344 tm., su registro neto a 35.708 tm., peso muerto 86.700 tm., y capaz de desplazar en carga 105.000 toneladas gracias a su nueva máquina Sulzer 9RD9C //20.700 caballos a 119 r.p.m.

Se recicló así una gran cantidad de chatarra, que de otro modo, hubiese quedado languideciendo y afeando cualquier punto de nuestras costas sin mencionar la posible contaminación que pudiera haber generado, a la espera del inclemente soplete.
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(1).- Escobén: Hasta siempre, Maria Alejandra
(2).-Escobén: Elcano
(3).- La Naviera Vizcaína fue fundada en 1956 bajo la iniciativa del almirante D. Jesús María de Rotaeche. Sus dos primeros barcos fueron dos petroleros de la “serie T” construidos por Bazán en El Ferrol, el VALMASEDA entregado a finales de 1957, y el DURANGO, entregado en junio del año siguiente.

© Manuel López y Coral González.

Fuentes:
D. José Delgado Salazar. Director y propietario de Transamérica S.A., consignataria del Puerto de Santa Cruz de Tenerife y de la Naviera Vizcaína y Naviera Química.
Periódico La Vanguardia Española, martes 29 de noviembre de 1966.
Periódico La Tarde, 1973
Periódico el Día, marzo 1973
Fotos del siniestro en http://picasaweb.google.com/jaferar/BuquesDeNavieraVizcaina
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© escobén.