lunes, 18 de agosto de 2003

JUAN SEBASTIAN DE ELCANO

JUAN SEBASTIÁN DE ELCANO: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Este año el "Juan Sebastián de Elcano" cumple un importante aniversario, hace 75 años que fue entregado a la Armada Española para comenzar a cumplir la función para la que había sido diseñado y construido: buque-escuela.

Atrás quedaba la sombra de sus antecesores, la "Almansa", la "Asturias", la fragata "Blanca" y la corbeta "Nautilus".

Hagamos un poco de historia. El Estado español adquirió a principios del siglo XX los buques de vela "Clarastella" y "Augustella" en Italia, que serían bautizados más tarde con los nombres de "Galatea" y "Minerva" respectivamente, para destinar este último como sustituto del buque-escuela "Nautilus". Sin embargo, no reunía las condiciones adecuadas por lo que se tomó la decisión de construir uno nuevo. Mediante Real Decreto de 17 de abril de 1925 se aprueba la construcción de un velero para ser destinado a buque-escuela con el objeto de reemplazar al viejo "Nautilus" y, mientras se realizaban las obras, sería el "Galatea" el que ejerciese de escuela de gaurdiamarinas, función que desempeñó durante cinco años, pasando a quedar posteriormente como buque-escuela auxiliar.

Para ello, los planos se realizaron en los Astilleros Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz, las velas fueron ideadas por el inglés Nicholson y confeccionadas en lino por la prestigiosa fábrica Rasey Isapthone de Gosport, el puerto de Hampshire -costa sur de Inglaterra-, mientras que las de respeto les serían encargadas a don Victoriano Echarne de Gijón.

El proyecto total del "Juan Sebastián Elcano" costaría la friolera de 8.189.532,28 de aquellas pesetas. Las obras comenzaron el 24 de noviembre de 1925 siendo la construcción nº 15 de dichos astilleros. En aquel momento se consideró que este nuevo barco debía llevar el nombre de "Minerva" en recuerdo al proyecto fallido, pero en la ceremonia de colocación del primer remache, el general Primo de Rivera, invitado de honor, dijo en su discurso que pediría al rey don Alfonso XIII la autorización para poner al nuevo barco el nombre de "Juan Sebastián Elcano", en recuerdo del gran navegante español primero en dar la vuelta al mundo. Así fue, por Real Orden de 12 de diciembre de 1925 el barco lleva tal denominación.



Se trata de un bergantín-goleta de cuatro palos con el trinquete cruzado. Recorramos la cubierta que es toda de madera; comencemos en popa por la toldilla donde está el servomotor del timón, la caña de gobierno manual, el palo mesana "Nautilus", un acceso al alojamiento del Comandante, las lumbreras de la cámara de máquinas y los pescantes de los botes de remos, una curiosidad, todo motor necesita un tubo de escape, pero colocarle una chimenea a este velero hubiese roto su estética, así que el problema se solucionó de un modo muy lógico, el palo mesana es hueco y sirve de conducto para los humos. Un poco más allá está
ubicado el alcázar donde se encuentra el palo mayor popel "Asturias"; aquí tienen lugar todos los actos de la vida a bordo: formaciones, relevos de guardias, proyecciones de cine, representaciones teatrales, conciertos de la banda, misa dominical... En el combés hay dos palos, el mayor proel "Almansa" y el trinquete "Blanca", aquí están las estaciones de radio y meteorología, la cocina-panadería, la enfermería con su quirófano, el puente de gobierno y los cuartos de derrota; algo más abajo se encuentran los principales sollados y los comedores. En el castillo de proa está la maniobra de anclas, dos pequeños cañones para salvas y el bauprés con el mascarón debajo representando a la diosa Minerva que le iba a dar nombre al navío. Bajo el castillo se encuentran los aseos y en las cubiertas más bajas diversos alojamientos y pañoles. Como se ha podido comprobar cada palo tiene nombre propio, los nombres de aquellos barcos que precedieron al "Elcano" como buque-escuela.

Al ser proyectado como barco de prácticas fue diseñado desde su origen con profusión de adornos y detalles que lo convierten en una joya flotante. Su esmerada construcción le ha permitido soportar innumerables temporales, luchar contra olas de hasta 15 metros y vientos de más de 160 km/h, de hecho, en las pruebas de vela demostró tener extraordinarias condiciones marineras a pesar de haberlas realizado con vientos duros que obligaron a la recogida del aparejo. Las pruebas de velocidad y consumo resultaron también satisfactorias.

Fue botado el 5 de marzo de 1927 en Cádiz amadrinado por doña Carmen Primo de Rivera, hija del Presidente del Gobierno, junto al Ministro de Marina Almirante Cornejo, y la Marina de Guerra lo recibió el 28 de febrero de 1928. Al día siguiente hizo su viaje inaugural llevando a bordo a un pasajero de excepción, el rey don Alfonso XIII, entre Cádiz y Málaga. Desde allí partió hacia Sevilla, donde se celebraba la Exposición Universal siendo una de las principales atracciones. Tras ser comprobadas sus excelentes condiciones de navegación fue dado de alta el 17 de agosto del mismo año, haciéndose cargo del buque el vicealmirante Eliseo Sanchiz, comandante general del Arsenal Naval de La Carraca en Cádiz.

Comenzó así su largo periplo como buque-escuela de los guardiamarinas de la Escuela Naval Militar de Marín en Pontevedra, realizando un viaje anual de casi seis meses de duración, algunos de los cuales, para hacer honor a su nombre, han sido vueltas al mundo. La primera fue entre agosto de 1928 y mayo de 1929 al mando de su primer comandante, el capitán de fragata don Manuel de Mendívil y Elio; su itinerario lo realizó en sentido contrario al seguido por la nao Victoria, la primera en circundar la Tierra, doblando el Cabo de Buena Esperanza pero no el de Hornos ya que cruzaron el continente americano por el Canal de Panamá.

Cádiz se convertiría en su puerto base, recortándose contra la ciudad la estampa de un precioso bergantín-goleta de cuatro palos: el trinquete, el que se halla más cerca de la proa, está cruzado por cuatro vergas, mayor proel, mayor popel y mesana el más cercano a la popa, y como hemos visto cada palo está bautizado con el nombre de los buques-escuela que le antecedieron siendo estos "Blanca", "Almansa", "Asturias" y "Nautilus" respectivamente. En un principio soportaban 20 velas de lino repartidas en 3 cangrejos, 1 cangreja, 3 estays, 4 escandalosas, 1 juanete, 1 velacho alto, 1 velacho bajo, 1 trinquete, 1 trinquetilla, 1 contrafoque, 1 foque, 1 petifoque y 1 foque volante totalizando 3.253 metros cuadrados de trapo, sin olvidar que solamente enverga velas cuadras en el trinquete, las demás son de cuchillo. En la actualidad se ha reducido la superficie total de velamen sustituyéndose el lino por materiales modernos. Su eslora de 94.13 metros, manga de 13.15, calado de 7.46 metros, desplaza 3.420 toneladas en vacío y 3.754 a plena carga, llegando a alcanzar una velocidad de hasta 16 nudos. Tiene una altura total de 48,7 metros, su casco está hecho de hierro y sus tanques tienen una capacidad de 261.914 litros. En cuanto al armamento, al no ser un barco de guerra, únicamente está equipado con 2 cañones de 47 mm, para salvas de ordenanza.

Poseía una potente estación rediotelegráfica para largas distancias, y para una navegación más precisa contaba con una aguja giroscópica Perry, una mesa trazadora de derrota y una corredera Salt. Todos estos instrumentos han sido mejorados y perfeccionados con el transcurrir del tiempo, sobre todo en las grandes obras de modernización de 1956 , 1978 y 2001 en las que, sin sufrir considerables transformaciones aparentes, ha experimentado una gran evolución en su equipamiento, contando hoy con modernos sistemas informáticos y conexiones vía satélites, así como instalaciones de aire acondicionado y otros elementos para la mayor comodidad de la tripulación. Es de destacar una curiosidad: en la actualidad cuenta con grandes y eficaces frigoríficos lo cual hace olvidar aquellos viejos tiempos en que se embarcaban animales vivos para su sacrificio a bordo y así poder contar con carne fresca. En la actualidad es capaz de potabilizar agua, elaborar pan y, por otro lado, hay talleres, peluquería, asistencia médica, también religiosa,... en definitiva, tiene autonomía suficiente para pasar hasta 42 días sin tocar tierra. A ello ayuda el que cada vez que termina un viaje en el Arsenal Naval de la Carraca se le hacen las revisiones de mantenimiento necesarias para que siempre esté a punto.

Este decano de los buques-escuela del mundo, no es solo uno de los mayores y más bellos veleros que surcan los mares en la actualidad con un elegante diseño exterior, también su interior es digno de tener en cuenta, largos pasillos conducen a amplios lugares de ocio y esparcimiento, aulas, camarotes, la capilla y la dependencia más lujosa de la nave, la Cámara del Comandante que, cual sala palaciega, se halla adornada con platería, lujosos muebles y notables pinturas. Se trata de un salón ornado con artesonados que se divide en un pequeño comedor, un dormitorio y un despacho donde se guardan las numerosas placas, trofeos y recuerdos de sus viajes.

Durante los cruceros de instrucción, los futuros oficiales de la Armada Española han de convivir durante aproximadamente medio año en duras condiciones, el día a día junto a casi 300 personas no es fácil por lo que la disciplina no debe relajarse ni un solo instante; a ello ayuda un apretado horario que hace que la jornada comience a las 7 de la mañana y concluya ya entrada la noche. No solo aprenden a compartir el poco espacio, que en ocasiones puede provocar claustrofobia, también se les enseña asignaturas tales como navegación, maniobra y meteorología a los guardiamarinas del Cuerpo General; operaciones anfibias, táctica, navegación y meteorología y maniobra a los de Infantería de Marina y a ambos grupos se les imparte gramática inglesa, geografía física y humana e historia de la Armada. También han de aprender clásicos de la navegación como el uso del sextante.



En la actualidad ya ha realizado 74 viajes de instrucción y 10 vueltas al mundo y, aunque cuenta con los más modernos sistemas de navegación, siempre que las condiciones meteorológicas lo permiten, su propulsión se hace a vela aunque en ocasiones nada impide que esta sea mixta, es decir, a vela ayudado por su motor diesel Sulzer-Bazán de 1500 CV. que le imprime una velocidad máxima de 10 nudos, el cual se ha utilizado para entrar y salir de más de 130 puertos de los 60 países que ha visitado. Una de las visitas más inesperadas y emotivas que ha hecho en los últimos años fue la realizada, a instancia personal del rey Juan Carlos I, a La Habana en junio de 1998 después de 66 años sin tocar ese puerto. Y las Islas Canarias han sido punto de recalada en gran cantidad de ocasiones. Una de las primeras de las que se tiene noticia fue el 2 de octubre de 1931 cuando atracó en el puerto de Santa Cruz de Tenerife; se trató de un acontecimiento memorable, siendo su tripulación invitada a un gran banquete en el hotel Quisisana esa misma noche, así como a una excursión por el Valle de la Orotava al día siguiente.

El "Juan Sebastián Elcano" ha estado muy unido a la actual Familia Real española: a la ya mencionada estancia de Don Alfonso XIII en el viaje inaugural hay que añadir la de Don Juan Carlos I que embarcó en él en enero de 1958 para hacer sus prácticas de guardiamarina y su hijo, el Príncipe de Asturias, se embarcaría en 1987 en el LVIII Crucero de Instrucción para hacer 12.000 millas y desembarcar en el puerto de Baltimore. Pero no son los únicos miembros de la familia Borbón que han viajado en él, en 1979 S.A.R el Conde de Barcelona embarcó en el L Crucero de Instrucción y V vuelta al mundo para hacer el trayecto Honolulu-Manila y el espíritu aventurero de la reina doña Sofía la llevó en julio de 2001 a hacer una pequeña travesía de dos días desde la isla de Cabrera a Palma de Mallorca. Y para sorpresa, uno de sus comandantes fue Cristóbal Colón, evidentemente, descendiente del famoso Descubridor, y no debemos dejar de recordar que algún antiguo capitán del "Elcano" estará muy orgulloso al haber visto cómo su hijo, tiempo después se hizo cargo del mando del famoso buque.

Ha estado presente en numerosas regatas y ha conseguido en varias ocasiones la Boston Tea Cup, distinción que otorga la Sailing Trainig Association anualmente a aquel velero que recorre la mayor distancia en 114 horas. Fue en una de estas pruebas donde "Elcano" batió su propia marca al hacer 275,2 millas en 24 horas. La Sailing Trainig Association surgió de la idea de un abogado británico retirado, Bernard Morgan, que decidió organizar una regata para los grandes buques-escuela de vela con la intención de congregar a la juventud de muchos países para un mejor entendimiento internacional. El proyecto se materializó en 1956 con la entusiasta colaboración del Almirantazgo británico en la regata entre Torbay y Lisboa (760 millas) donde participaron todos los veleros cumplidores de una única condición: al menos la mitad de la tripulación debía estar compuesta por jóvenes con poca o ninguna experiencia en la navegación a vela. Fue tal el éxito que se creó la ya mencionada Asociación, la cual se encarga de organizar una regata similar cada dos años. Y una de ellas, la de 1976, trajo una vez más al "Juan Sebastián Elcano" a la isla de Tenerife, fue la regata Plymouth-Tenerife-Bermuda. Participaron 51 barcos de entre los que destacaron el "Kruzenshtern" de Rusia, el "Dar Pomorza" de Polonia, el "Chirstian Radich" de Noruega y el "Sagres" de Portugal, entre otros muchísimos, se les unió el "Elcano" en Tenerife junto a otros once. Irían a Bermudas y luego a Newport -Rhode Island- para seguir hacia Nueva York donde participarían en el doscientos aniversario de la independencia de los Estados Unidos. No salió muy bien parado nuestro barco pues en un momento dado entre Bermudas y Newport fue envestido lateralmente por otro gran velero, el buque-escuela "Libertad" de la Marina argentina de 103 m. de eslora, causándole serios daños en uno de sus palos, lo que provocó que uno de los tripulantes fuese atendido en la enfermería pues se encontraba en la cofa a 36 metros de altura.

Otra importante regata en la que participó fue la que se celebró para conmemorar el V Centenario del descubrimiento de América. Tomando como punto de partida Génova y con parada en Lisboa, siguieron viaje hacia España; el día 3 de mayo de 1992 zarpaba de la bahía de Cádiz la mayor flota de veleros jamás reunida en la Historia, un total de 141 barcos de más de cuarenta nacionalidades distintas que dejaba muy atrás la cifra de los veleros de tres países que participaron en la Batalla de Trafalgar. Unas 9.300 millas y 97 días en la mar reunieron a la flor y nata del deporte náutico, una escuadra que, al llegar a Canarias, se repartió entre los puertos de Las Palmas y Tenerife, excepto "Elcano" que, fiel a la Historia del Descubrimiento, atracó en San Sebastián de La Gomera, la pobre solución que encontraron los ignorantes organizadores al imperdonable error de olvidar a la Isla "Colombina", último trozo de tierra que viera Colón antes de llegar al Nuevo Continente. Y fue cerca de ella donde se reunió de nuevo la flota el día 13 de mayo para escuchar el cañonazo de salida, desplegar sus velas para aprovechar el viento de 17 nudos de ese día y poner rumbo a Puerto Rico.

 "Elcano" también ejerce como Embajada llevando el nombre y la cultura española por todo el mundo, siendo siempre bien recibido por los españoles que viven lejos de su patria y que han querido participar en emotivas celebraciones como la jura de bandera, así lo hicieron 116 españoles e hijos de españoles quienes, en 1990 y desde todas partes de México, aprovecharon su visita para besar la Enseña Nacional.

Otra curiosidad: puede ser que en alguna ocasión crea estar viendo visiones, no se extrañe, el "Juan Sebastián de Elcano" tiente un hermano gemelo. Veinticinco años después de ser botado, sus planos fueron utilizados para construir un nuevo velero, se llamaría "Don Juan de Austria" y sería utilizado para sustituir al "Galatea", pero casi de inmediato, en 1952, fue vendido al Gobierno de Chile que lo destinó al original oficio de buque-escuela. Hoy navega bajo pabellón chileno y se llama "Esmeralda". Poco o nada los diferencia, pero hay algo que identifica a nuestro célebre velero: su escudo de armas. Es el mismo que Carlos V le concedió al marino "Juan Sebastián Elcano" que está encabezado por la leyenda latina "tu primus circumdedistime".

© Coral y Ramiro González.