viernes, 9 de agosto de 2002

Galatea


El buque-escuela de la Armada “Galatea” fue un antiguo buque-escuela de la Armada Española y prestó sus servicios como tal hasta que fue dado de baja en las listas de la Armada en 1969.

Este buque había sido adquirido en Italia en 1922 donde navegó durante dos años como “Clarastella”. Fuebotado en Glasgow en 1896 como “Glenlee” y dedicado al tráfico comercial a finales del siglo XIX entre el Reino Unido y Australia; nadie podía imaginar que volvería a su lugar denacimiento casi un siglo después de su construcción, convertido en museo flotante y restaurado hasta en sus mínimos detalles.

Cuando lo adquirió la Armada Española, ya había sido transformado en motovelero por los italianos quienes le instalaron un entrepuente, instalación para la luz eléctrica y un motor con el que lograba alcanzar una media de ocho nudos. Posteriormente y ya bajo pabellón español, se invirtió un millón de pesetas de la época para acondicionarlo a su nuevo cometido como buque-escuela de guardiamarinas. Salvo el añadido de un botalón para la vela cangreja, su aparejo permaneció inalterado. Sin embargo el casco sí sufrió varias alteraciones. Se le instaló un puente de mando abierto a proa del palotrinquete con su correspondiente rueda y los telégrafos de máquinas, aunque la rueda original del timón permaneció en su lugar. La toldilla se prolongó hasta la base del mástil y allí se instalaron los botes salvavidas. La cocina se encontraba en una camareta construida ex profeso para ello y los alojamientos de los guardiamarinas se situaron en el entrepuente a proa. Dichos alojamientos eran muy espartanos y se iluminaban con lámparas de petróleo. Cada tripulante disponía de lo estrictamente necesario: un coy y una taquilla. Por último se instalaron cuatro cañones de seis pulgadas para las salvas de ordenanza.

Durante los primeros cinco años al servicio de la Armada, fue utilizado para el entrenamiento de los futuros oficiales, pero a lentrar en servicio la flamante goleta “Juan Sebastián Elcano” construida expresamente en Cádiz para desarrollar esa labor, quedó convertido en buque-escuela auxiliar. En 1946f ue sorprendido por una fuerte borrasca a la altura de Punta Delgada en las Azores que lo desarboló completamente, quedando también inundada la sala de máquinas. Con las bombas de achique a pleno rendimiento, recaló en Santa Cruz de Tenerife en condiciones tan penosas que le obligaron a efectuar grandes reparaciones antes de hacerse a la mar. También a principios de1954, perdió siete de sus velas cuando lo alcanzó un huracán cerca de Nueva York. Veinte guardiamarinas sufrieron fracturas de diversa consideración y su comandante declaró que nunca se había tropezado con peores condiciones a lo largo de su vida marinera. No olvidemos que tres años más tarde, en Septiembrede 1957, naufragó en medio de una tormenta en el Atlántico encondiciones similares, el buque-escuela alemán “Pamir”con la pérdida de ochenta vidas humanas.

El “Galatea” causó baja en la Armada en 1969, siendo utilizado posteriormente como buque-escuela estático en La Graña (Ferrol), donde permaneció amarrado varios años.

Posteriormente se le remolcó hasta Sevilla para ser transformado en Museo Naval con motivo de la Expo 92. Los trabajos nunca comenzaron por falta de financiación. El casco fue remolcado hasta el muelle de Punta Verde en Sevilla mientras que los mástiles y vergas se almacenaron en la factoría deAstilleros Españoles de esa misma ciudad y en el Arsenal de La Carraca en San Fernando. Debido a su total abandono, se convirtió en refugio de mendigos, cazadores de souvenirs, chatarreros, etc. Se convirtió en refugio para gente sin techo y sus accesorios y partes metálicas desaparecieron. En cierta ocasión también sufrió un incendio que destruyó la toldilla completamente. Cuando robaron las válvulas de cobre de los machos de fondo, se hundió en el mismo muelle donde se encontraba. La Armada lo reflotó, permaneciendo amarrado al cercano Muelle del Cemento a la espera de ser desguazado.

Por fortuna fue adquirido por Mr. Hamis Hardie en nombre delClyde Maritime Trust de Glasgow (Gran Bretaña), el 30 de Juniode 1992. Después de algunos trabajos imprescindibles y de una inspección realizada por la Sociedad de Salvamentos de Londres, se le extendió un certificado que autorizaba su remolque hasta Greenock, Escocia. El día 10 de Junio de 1993 se inició una travesía de 1.380 millas que duró nueve días. A su llegada a Greenock se le varó para una inspección preliminar y para limpiar y pintar el casco.

 Posteriormente se le remolcó hasta Glasgow donde fue rebautizado como “Glenlee”, su nombre original, en presencia del alcalde de la ciudad y del cónsul general de España. Bajo la mano experta de Bob Layden, que había sido nombrado supervisor de los trabajos de restauración, éstos se centraron en devolver al “Glenlee” el aspecto externo que tenía en 1896. Por desgracia los proyectos para la restauración de buques necesitan fuertes inyecciones de dinero por lo que el Clyde Maritime Trust solicitó y obtuvo 2.4 millones de libras procedentes del Heritage Lottery Fund, la Agencia para el Desarrollo de Glasgow y el Fondo Regional Europeo. Estas subvenciones junto con otras del Ayuntamiento de Glasgow,  permitieron continuar el programa de restauración.

Actualmente trabajan en el buque veintidós personas que incluyen soldadores, remachadores, carpinteros, pintores,calafates, carpinteros de ribera, etc. El mayor esfuerzo se está llevando a cabo con el chorreado y pintado de las partes metálicas. También hay que restaurar o sustituir algunas estructuras de acero. Los mástiles y las vergas originales llegaron de Sevilla en Marzo. En Abril los trabajos habían progresado bastante, utilizándose técnicas tradicionales de la época, copiadas de los planos originales de la“Glenlee”. Por ejemplo, la cubierta de madera empezó a instalarse en Mayo de 1997.

Aún queda mucho por hacer en el barco, aunque el programa detrabajos preveía que la restauración estuviera terminada en1999. El “Glenlee” (Ex “Galatea”) pasaría aocupar su puesto como pieza principal del Museo de la Tradiciones Marítimas de Glasgow.




© José Luis Torregrosa