martes, 5 de octubre de 2004

EL MISTERIO DEL VALBANERA

Es este un naufragio cubierto de tanta arena como de misterios.

Era el primer viaje del capitán Ramón Martín Cordero en el VALBANERA; había sido transbordado desde su último destino, el BALMES. La razón era simple, el anterior capitán había sido despedido fulminantemente por una gravísima falta. Sin embargo, lejos de estar entusiasmado, el capitán Martín se encontraba inquieto. No, en principio no se trataba de premoniciones, su preocupación la explicaba el hecho de que parte de la tripulación había sido renovada: tenía bajo su mando a varios novatos en un viaje en que se esperaba completar la capacidad total de pasaje más unas bodegas repletas de mercancías.

Y llegó el momento de zarpar. Era el diez de agosto de 1919. El puerto de Barcelona vio al VALBANERA largar amarras y zarpar hacia los numerosos puertos españoles donde haría escala antes de dar el gran salto al Atlántico que le llevaría a su profundo destino, dejando atrás algunos signos que los supersticiosos sabrían descifrar como marcas del destino…

Todo comenzó un lejano día de 1906. La familia Pinilllos, a la que pertenecía el barco, era devota de la Virgen de Valvanera, venerada en ExtrEmadura, por ello escogieron este nombre para bautizar la nueva adquisición de la Compañía, pero un error ortográfico provocó un cambio y el barco fue botado como VALBANERA, lo que hizo fruncir el ceño a los más medrosos. Pero fue este un hecho olvidado ya que en trece años (¿trece?) el Trasatlántico había ido y venido por el Atlántico y el Mediterráneo sin ningún incidente remarcable. Pero aquel veintiuno de agosto de 1919, en el puerto de Santa Cruz de La Palma un suceso despertó las suspicacias de los temerosos: una maniobra brusca del VALBANERA hizo que una de sus anclas se soltara y quedara atrapada en el lodo submarino. Alguno de los testigos quizá recordó un extraño incidente ocurrido en el puerto de Las Palmas pocos días antes; en el momento de embarcar, un niña de cinco años escandalizó a todos los presentes con un pataleta descomunal, se negaba a entrar en el barco pues decía con mucho convencimiento que la nave se iba a hundir. Se trataba de la pequeña Ana Pérez Zumalave que viajaba con destino a Cuba en compañía de su madre y sus cuatro hermanos, esperados todos por su padre en La Habana. A duras penas la señora Zumalave arrastró más que subió a la niña a bordo.

Tal vez, recordando el episodio de la niña, el capitán escribió una carta que causó desconcierto a su esposa. Se la envió desde La Palma y entre otras cosas decía "... de no perder la vida en este primer viaje, a la vuelta tendré el placer de que mi hija me tire de la americana".

Tras una corta estancia en San Juan de Puerto Rico, el VALBANERA atracó en el puerto de Santiago de Cuba el cinco de septiembre. Los Pérez Zumalave decidieron abandonar la nave: Anita hizo toda la travesía completamente aterrorizada sin dejar de repetir que el barco se iba a hundir. Su madre decidió que harían el resto del camino por tierra. Lo sorprendente es que les acompañaron 736 pasajeros más, lo que extrañó a gran parte de la tripulación pues la mayoría de ellos había pagado su pasaje hasta La Habana. ¿Qué extraña fuerza les obligó a bajar del buque al otro lado del país? ¿Les contagió el miedo la pequeña Ana? Al tocar tierra no podían imaginar que esa decisión les salvaría la vida.

A la hora de zarpar, las previsiones meteorológicas vaticinaban un huracán. El capitán Martín haciendo los cálculos correspondientes decidió que le daría tiempo de llegar a su próximo destino. El VALBANERA salió esa misma noche rumbo a La Habana.

El día nueve de septiembre un violento huracán azotaba las costas caribeñas. Ya en la noche, en el puerto de La Habana los pasajeros del trasatlántico MONTEVIDEO creyeron escuchar la sirena de un barco y ver sus luces; dedujeron que se trataba del VALBANERA, dado que era el único navío que se esperaba a esas horas. Los vigías del Morro vieron como un vapor hacía señales morse con su lámpara, dos destellos largos más uno corto que quería decir "necesito práctico". Se le comunicó desde tierra que el estado de la mar no permitía la salida de nadie. Desde el barco contestaron, también en morse, que intentarían capear el temporal mar adentro.

No se volvió a tener noticias del VALBANERA hasta las 11:15 PM del 12 de septiembre, momento en que la estación de Key West recibió un aviso telegráfico preguntando si tenían algún mensaje para el VALBANERA. Diez minutos después no hubo posibilidad de contactar con él para contestarle. Sin embargo, el capitán de un cazasunmarinos dijo que vio el naufragio a las 23:00 horas de ese mismo día (¡la misma hora!); lo insólito y por tanto increíble es que no diera la voz de alarma inmediatamente.

No se volvió a saber nada más del VALBANERA hasta el día 19; en Half Moon Shoal (Banco de la Media Luna) a unas cien millas al norte de La Habana. Un cazasubmarinos de la Armada americana, el US SC203, vio a lo lejos algo que sobresalía del agua, al acercarse se percataron de que se trataba de un naufragio. Un buzo bajó al pecio y allí pudo leer sin ninguna dificultad el nombre del vapor perdido. Estaba apenas a doce metros de profundidad, por lo que el palo se encontraba emergido. Todos los que observaron el barco hundido vieron con perplejidad cómo las lanchas salvavidas estaban en su sitio y lo más sorprendente, no había ni un solo cadáver. ¿Qué había causado el que no hubiese ni un solo cuerpo a la vista? ¿Las arenas movedizas habían engullido todo? Pero, allí estaba el barco intacto.

No tardaron en aparecer relatos inspirados en el desastre. Los lugareños cuentan leyendas en las tabernas sobre el cargamento de oro que llevaba el trasatlántico y cómo fue saqueado por pescadores de esponjas griegos, frecuentadores de la zona por la gran riqueza en tan preciado producto; también cuentan que si pasas por allí en una noche de tormenta tendrás la desgracia de escuchar los silbidos del barco y verás una gran sombra luchando con los elementos para no hundirse en el mar... o en la arena... o en el recuerdo de los marineros.

En el Banco de la Media Luna duerme para siempre el misterio del VALBANERA.




© Coral y Ramiro González.

lunes, 4 de octubre de 2004

EL "VALBANERA"

 A principios del siglo XX, y debido a las buenas perspectivas que para el negocio naviero abría el creciente fenómeno de la emigración, así como la promulgación de una ley que multiplicaba los derechos de cabotaje para los barcos españoles, la consignataria Pinillos, Izquierdo y Cía., inició una política de expansión que pasaba por la adquisición de nuevos barcos.

 Respondiendo a esta demanda, fue ordenada la construcción del VALBANERA. Encargado a los astilleros Connell & Co. de Glasgow, con los que Pinillos mantenía una excelente relación, fue construido en 1906. Era un gran barco de 120 m. de eslora, 14'6 m. de manga y 6'5 m. de calado. Desplazaba 5.099 toneladas, gracias a un motor de 447 caballos construido por Dunsmuir & Jackson que le permitía alcanzar una velocidad de 12 nudos. Estaba equipado con botes y balsas salvavidas con capacidad para la mayoría de los viajeros, así como con unos mil salvavidas, por lo que podemos pensar que, para su época, la seguridad estaba cubierta, al menos en cierta medida.

 Los nuevos propietarios lo bautizaron con el nombre de la Virgen de Valvanera venerada en La Rioja, de donde era oriunda la familia Pinillos que le profesaba gran devoción; pero quiso el destino que, por despiste o ignorancia, quien diseñó el rótulo pusiera una "B" donde debería ir una "V" lo que suscitó la desconfianza de los supersticiosos. El paso del tiempo vendría a demostrar que no iban desencaminados.

 Su fina estampa sobre el agua era innegablemente inglesa, de aspecto ligero, con popa de espejo, destacaba una única y larga chimenea sobre una superestructura flanqueada por dos altos palos levemente apopados. A lo largo de su historia sufriría varias reformas que cambiarían su aspecto inicial.



Una vez matriculado en Cádiz comenzaría sus viajes hacia América, zarpando de Barcelona y haciendo escalas en Cádiz, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma, San Juan de Puerto Rico, La Habana, Galveston y Nueva Orleans, ya en la costa estadounidense. Aunque la mayoría de sus pasajeros eran emigrantes de indiscutible condición humilde, el VALBANERA contaba con zonas de primera, segunda y tercera clase, y emigrante. En las distintas categorías se podía viajar acomodado en confortables camarotes de dos, cuatro, seis u ocho plazas con sus correspondientes servicios. Los emigrantes en cambio debían conformarse con una de las muchas literas colocadas en hilera en los entrepuentes de las bodegas a las que se accedía desde la toldilla bajando por unas incómodas escalas. Era así como se repartían los mil doscientos pasajeros, capacidad del trasatlántico.

 La Primera Guerra Mundial, lejos de lo que se podría imaginar, supuso tiempos de bonanza para las compañías navieras españolas debido a la neutralidad de su bandera, atractivo para todo aquel que necesitara transportar personas y mercancías por el Atlántico. Pinillos amasaría así una gran fortuna gracias a que sus barcos no eran atacados. Sólo es reseñable un mínimo incidente ocurrido a finales del verano de 1915, cuando el VALBANERA fue detenido por un barco de guerra británico que lo obligó a entrar en aguas de Gibraltar aduciendo algo sobre el transporte de contrabando. Una vez hechas las verificaciones correspondientes pudo continuar su viaje. Algunos años después, a finales de 1918, sería requisado por el Gobierno español para importar trigo a España desde Argentina. Empezaba aquí el declive de la brillantez que la Compañía había ganado durante la Gran Guerra.

 El viaje al Río de la Plata del VALBANERA fue un fideo más en la sopa de los malos tiempos para Pinillos. El final de la época de vacas gordas comenzó con la desgracia del trasatlántico PRINCIPE DE ASTURIAS. El cinco de marzo de 1916 -había sido botado en 1914- colisionó con una roca en Punta de Boi, cerca de Santos en la costa brasileña. Tras el impacto, sus calderas estallaron de inmediato hundiéndose velozmente acabando con la vida de 318 pasajeros y 107 tripulantes. Cuando aún no se habían apagado los ecos de tan impactante noticia, el cinco de diciembre del mismo año, la Compañía Pinillos vuelve a ser sacudida con un nuevo accidente, un temporal provocó el corrimiento de la carga del PÍO IX, hundiéndose a unas quinientas millas al norte de la isla canaria de Tenerife, falleciendo 40 de sus tripulantes. El golpe financiero recibido por la naviera fue brutal, a la que en nada ayudaban los insistentes rumores sobre la inseguridad de sus naves.
 La baja de los barcos siniestrados se hizo notar y fue quizá lo que provocó un nuevo escándalo colocando a Pinillos nuevamente en la diana donde iban a parar los dardos de la indignación popular. En julio de 1919 zarpa el VALBANERA de La Habana con rumbo a España con 1.600 pasajeros a bordo -su capacidad, recordemos, era de mil doscientos-; el hacinamiento, unas condiciones meteorológicas adversas y una alimentación insuficiente fueron detalles insignificantes al lado de la terrible compañera de viaje: la "Gripe Española".

 En 1918 se había propagado una pavorosa epidemia de gripe que aún al año siguiente seguía dando coletazos; se calcula veinte millones de muertos y unos mil millones de afectados en todo el mundo. Aunque el VALBANERA pasó cuarentena en La Habana, pensemos en las medidas higiénico-sanitarias de 1919.
 Durante aquella horrible travesía murieron treinta pasajeros según unas fuentes y siete según otras, aunque quizá esta última cifra se refiera a canarios que retornaban a su tierra. Después de catorce días de navegación, al hacer escala en Las Palmas de Gran Canaria, unos cien pasajeros tuvieron que ser hospitalizados. La prensa canaria de la época no ahorró epítetos para calificar la discutible conducta del capitán y de los dueños del barco. Estos últimos, que no pasaban por su mejor momento, no dudaron en despedir fulminantemente a aquel, seguido por el médico de a bordo.

 El 10 de agosto de 1919 zarpa el VALBANERA del puerto de Barcelona al mando de su flamante capitán, don Ramón Martín Cordero, de treinta y cuatro años de edad y ocho de servicio en la misma Compañía  - había sido capitán del BALMES -, siempre acompañado por su fiel mascota el perrito "Masti". Iniciaba así el VALBANERA el que pretendía ser una nueva travesía hacia el futuro, dejando atrás los dramáticos acontecimientos que había protagonizado involuntariamente. Craso error, los hilos del destino estaban urdiendo la trama del funesto desenlace.

 En ese viaje hizo escalas en Valencia, Málaga, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y Santa Cruz de La Palma; en cada puerto embarcaron numerosos pasajeros, por tanto, cuando inició la ruta a través del Atlántico llevaba a bordo 1.142  pasajeros y 88 miembros de la tripulación. El día uno de septiembre llega a San Juan de Puerto Rico, el día cuatro atraca en Santiago de Cuba, allí desembarcan 742 afortunados pasajeros.

 Al zarpar rumbo a La Habana las previsiones meteorológicas no son buenas lo que obliga al capitán a requerir de la sala de máquinas la mayor velocidad posible, para llegar a destino antes de que se agrave la tormenta. Un vapor inglés fue el último que lo vio navegando, y lo hacía "a toda máquina".
 En pocas horas, los vientos huracanados y las lluvias torrenciales castigan la zona de un modo brutal. En el puerto de la Habana, los barcos amarrados son juguete de la tempestad; en medio de la tormenta, los pasajeros de uno de los buques allí atracados, el MONTEVIDEO, escuchan en aquella noche del nueve de septiembre de 1919, lo que les parece la sirena de un barco en un desesperado llamamiento al práctico, también utilizan el morse con una lámpara. La respuesta de los vigías es inflexible: desde última hora de la tarde el puerto se hallaba cerrado y el estado de la mar no permitía la salida de un práctico. Descorazonada, la nave viró con la intención de capear el temporal mar adentro, para probablemente aproarse al viento reinante. No hay certeza de que aquel vapor fuera el VALBANERA.

 Durante tres días las costas de Cuba son azotadas por un fortísimo huracán que destruye todo a su paso. El VALBANERA, que era esperado en La Habana el día nueve, no se divisa en el horizonte. Sin embargo, el día doce a la una de la madrugada la Estación Radiotelégrafica de Key West, una pequeña isla al sur de Florida también conocida como Cayo Hueso, recibe un mensaje en morse del VALBANERA, se interesa por si hay algún mensaje para él. Cuando diez minutos después le contestan, ya no hay respuesta. El día catorce comienza la movilización para la búsqueda del VALBANERA, barcos de la flota cubana y algunos de la Armada norteamericana peinaron toda la zona, es decir, el norte de Cuba y todas las islas e islotes de aquel área.

 Cinco días después, el diecinueve de septiembre, un cazasubmarinos de la Armada norteamericana, el US SC203, localizó algo sobresaliendo del agua en un lugar denominado Half Moon Shoal (El Banco de la Media Luna) a treinta y siete millas de Cabo Key, y a unas cien millas al norte de La Habana. Tras aproximarse con un bote, un buzo bajó a inspeccionar lo que ya se vislumbraba como un barco hundido, pero a muy poca profundidad, doce metros. Sus grandes dimensiones hicieron sospechar que se trataba del buque perdido, sospechas fundadas cuando, en el casco, pudieron leer claramente el nombre. Allí estaba el VALBANERA, posado sobre un fondo arenoso. El agua estaba completamente limpia, no se veía ningún resto flotando, y lo más sorprendentemente, tampoco se veía ningún cuerpo. El buzo comprobó que no faltaba ningún bote; tampoco había roturas visibles en el casco.

 Es de destacar que aquella es una zona con lecho arenas movedizas. Las arenas de origen coralino forman dunas en el fondo que son movidas por las corrientes marinas, esto las hace capaces de tragar y sepultar cualquier objeto que caiga en ellas.

 La ausencia de cadáveres hizo entrar al VALBANERA en el océano de la Leyenda; la sombra del misterio empezó a envolver al trasatlántico cuando comenzaron a surgir rumores de mala suerte, premoniciones e incógnitas. Pero lo más triste e irrespetuoso para los fallecidos y sus familias ha sido el nombre con el que se ha dado en llamar al lugar donde se encuentran los restos: TheWreck of the Whores (el Pecio de las Putas), porque, dicen, el barco, al ir lleno de mujeres seguramente de mala reputación, fue rechazado en el puerto de la Habana y de ahí su posterior desgracia. Otros lugareños, más fantásticos, le dieron el nombre The Ghostship of the Quicksands (El Buque Fantasma de las Arenas Movedizas).

 Muchas familias recibieron la noticia de la muerte de sus parientes, para más tarde enterarse que milagrosamente su ser querido había abandonado el barco a tiempo (recordemos que en Santiago de Cuba habían desembarcado 742 pasajeros). La  mayoría de las familias, sin embargo, se quedó sin ni siquiera un lugar donde llevar un ramo de flores, sin un lugar ante el que derramar una lágrima... Algunas iniciativas humanitarias organizaron colectas para remediar, en la medida de lo posible, a madres, esposas e hijos de las víctimas, muchos de los cuales quedaban en la miseria, es el caso de las de los tripulantes que, sin sueldo ni pensiones, se quedaban sin nada.

 Esta nueva desgracia para Pinillos Izquierdo y Compañía sería su final. Dos años después, la Compañía Transoceánica se haría cargo de la liquidación de la empresa. En 1923 reaparecería como Líneas Pinillos. Aunque atrás quedaba el bagaje de una gran etapa, el futuro les llevaría hasta las costas del siglo XXI, configurándose así la gran flota que hoy es.

 En la actualidad, el VALBANERA ha sido visitado por algunas expediciones submarinas que han corroborado el buen estado en el que se encuentra aunque está partido a la altura de la bodega de proa. A este buen estado contribuye seguramente el que en su momento fue calificado como Naufragio Histórico y fuese inscrito en el Registro Especial de Naufragios del Estado de Florida.

© Coral y Ramiro González

domingo, 3 de octubre de 2004

IDENTICA ESTE BARCO

Podrías ayudarnos a identificar los siguientes buques:

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PORLAMAR USNS ROSE KNOT  ( AGM 14 )
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© escobén

sábado, 2 de octubre de 2004

GALERIA FOTOGRAFICA

FRIGORIFICOS ( 2 )

Click para ampliar FRIMAR.-1.650 brutas// Cía. Vasco-Cantábrica de Navegación S.A. // 1966.- Unión Naval de Levante S.A., Valencia
Click para ampliar CORUÑA.-1.118 brutas//Pescanova S.A., Vigo//10/1964 Ast. de Mallorca S.A.
Click para ampliar ORENSE.-1.378 brutas//Pescanova S.A., Vigo//1967.-Astilleros de Mallorca S.A.
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FRENASO.-1.517 brutas // Ultramar A.E. Islas Canarias (Panamá)// 04/1967.- Basse-Sambre-Corcho.

Ex-"Puerto Madryn", "Sierra Lucena"

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FRIGO ISABEL.-1.189 brutas//Conservas Garavilla S.A.//1965 .- Astano S.A., Ferrol

Ex-"Guayadeque", "Cotos", "San Cyr".

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SUN ISABEL.-1.519 brutas // Sun Beam Shg. Ltd. (Conservas Garavilla), Chipre.//1979.-Ast. del Cadagua S.A., Bilbao.

Ex-"Cape Race", "F.J. Garaygordíbil", "F. Javier Garaygordíbil"

Click para ampliar ILARGIA.-1.203 brutas// Pesqueras Etxebaste S.A., Bermeo// 1980.- Marítima de Axpe S.A., Bilbao.
Click para ampliar EXTRELAGO.-1.579 brutas// Naviera Extremeña S.A., Cádiz//1981.- Astilleros del Cadagua S.A., Bilbao
Click para ampliar RIVEIRA.-1.275 brutas// Mayoristas Pesca del Sur S.A., Huelva// 1982.- Astilleros de Huelva S.A.
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SIERRA ARALAR.-2.509 brutas// Marítima del Norte// 06/1979.- Ast. del Cadagua S.A., Bilbao.

Ex-"Faro Cádiz"

 

 

© escobén

viernes, 1 de octubre de 2004

EL COLUMBUS EN TENERIFE

 

Click para ampliarA las 6,30 de la mañana del dia 24 de julio de 1934 llegaba a Santa Cruz de Tenerife en su primera escala, el trasatlántico alemán "COLUMBUS", permaneciendo en las afueras del puerto hasta que su capitán Adolf Ahrens en compañía del práctico Francisco García Talavera, recorrieran la dársena del Sur tomando sondeos. A las 7,00 atracó en el muelle dique Sur entrando de popa por sus propios medios y, tardó en realizar esta maniobra unos 15 minutos, convirtiéndose en el primer buque de más de 30.000 toneladas que utilizaba esta instalación. Procedente de Bremen y Funchal, el "Columbus" , con una tripulación de 605 personas, trajo a la isla 1.210 turistas alemanes en un viaje económico de 13 dias de duración con un coste de unas 500 pesetas en clase única. Desembaron en este puerto 6 pasajeros.

En 35 guaguas y entre 185 y 200 automóviles, éstos turistas marcharon al interior  visitando La Laguna, La Orotava, Puerto de la Cruz y otras poblaciones del norte de la isla.A las siete de la tarde de ese mismo dia, después de suministrarse de 2.500 toneladas de gas-oil, el "Columbus" , partió para Tánger, Lisboa y Bremen.

Click para ampliarEl "Columbus", era la construcción número 929 de los astilleros alemanes de Schichau, en Danzig. Comenzó a tomar forma en 1914, pero los abatares de la Primera Guerra Mundial, interrumpieron estos trabajos hasta que en 1920 se reanudó su construcción, al no ser incluido en los acuerdos Aliados de reparaciones de Guerra. En un principio iba allamarse "Hinderburg", pero en junio de 1922 se le puso el nombre de "Columbus". Después de varios intentos fallidos, su lanzamiento tuvo lugar el 12 de agosto de ese mismo año. En el mes de noviembre de 1923 fue entregado a la Norddeutscher Lloyd (North German Lloyd), pero su entrada en servicio se retrasó hasta el siguiente año, convirtiéndose en el buque insignia de la flota alemana.

 Características:

Eslora total: 238,5 Metros      Registro neto: 0 Toneladas
Manga: 26 Metros      Registro bruto: 32.354 Toneladas
Calado: 10,10 Metros      Peso muerto: 0 Toneladas
Propulsión: Dos grupos alternativas triples// 32.000 HP
2 líneas de eje// 19 nudos.
Tripulación: 733
Pasaje: 513 (1ª clase), 574 (2ª clase), 705 (3ª clase).

El "Columbus" fue uno de los buques más hermosos y lujosos de su época. Los espacios interiores fueron diseñados por el arquitecto naval Professor Paul Ludwig Troost, quién utilizó a notables artistas y artesanos alemanes para su decoración, como el muralista E.R. Weiss y el ebanista Joseph Wackerle. ( Para ver fotografías del interior del "Columbus" visitar la página: www.bryking.com/columbus /interiors.

El 27 de abril de 1924, el "Columbus" realizó su viaje inaugural en la línea Bremerhaven-Nueva York, con escala en el puerto de Southampton.

En  agosto de 1927, durante la travesía atlántica, sufrió graves averías en uno de los grupos de alternativas ocasionados por la rotura del eje de estribor. Fue llevado a los astilleros de la Vulkan, en Bremen, donde se le instalaría temporalmente un grupo de triple expansión del carguero "Schwaben" .

Posteriormente en 1929, en los astilleros de Blohm & Voss de Hamburgo, fue sometido a una serie de reformas, las cuales incluían la sustitución de los grupos de alternativas por turbinas de vapor que, con 43.000 SHP, le dieron al buque una media de 22 nudos. También se les recortaron sus chimeneas y, su acomodación quedó para 480 pasajeros en primera clase, 610 en segunda y 596 en tercera. Como consecuencia de los trabajos realizados, el "Columbus", pasó a registrar 32.565 toneladas.

De vuelta al servicio, el "Columbus" compartió la línea del atlántico norte junto con los más modernos y veloces "Bremen" y "Europa" durante el período estival. En los meses de invierno se dedicó a hacer cruceros de turismo, que en los años de la depresión económica  se hicieron más frecuentes.

Click para ampliarLa última escala del "Columbus" en Tenerife se produjo el 13 de febrero de 1939 al mando del capitán Wilhelm Dähne. Procedía de Nueva York y entró a las 7,00 de la mañana en nuestro puerto atracando en el muelle dique Sur con la proa hacia tierra y sin echar el ancla. Trajo a la isla 232 pasajeros y, a las 5,00 de la tarde salió para Casablanca, Dakar, Jamestown ( Santa Elena ), Capetown, Port Elizabeth, Durban, Nossi-bé, Zanzíbar, Mombasa, Port Sudán, Suez, Port Said, Napolés, Villefrance, Gibraltar y Nueva York.

Meses más tarde, al estallar la Segunda Guerra Mundial, el "Columbus"   realizaba un crucero de turismo por el Caribe, cuando recibió la orden de la Norddeutscher Lloyd de poner rumbo a La Habana para desembarcar a los 745 pasajeros que llevaba a su bordo, en su mayoría americanos, y a continuación regresar a Alemania. Luego, del puerto de la capital cubana, el trasatlántico partió hacia Veracruz, México, donde quedaría amarrado.

El "Columbus", después de tomar combustible, salió de Veracruz el 14 de diciembre de 1939 con intención de alcanzar Oslo y, desde allí, dirigirse a Alemania, pero al poco tiempo de hacerse a la mar y ganar velocidad, el trasatlántico fue descubierto  por el destructor "Benham" (DD-397). En los días siguientes, hasta siete buques de la marina estadounidense le siguieron la pista.

Dos días más tarde, el crucero "Tuscaloosa" (CA-37) , recibió la orden de participar en la persecución del "Columbus", relevando poco después a los destructores "Cole" (DD-155) y "Ellis" (DD-154) en las labores de escolta al buque alemán. El 19 de diciembre a unas 320 millas del Cabo Hatteras, el "Columbus" fue incendiado y hundido por su tripulación, para evitar ser capturado por el destructor inglés HMS Hyperion.

El "Tuscaloosa" recogió a 567 hombres y nueve mujeres tripulantes del "Columbus" y, los desembarcó el dia 20 de diciembre en la Isla de Ellis, Nueva York.

 

© escobén

 

 

 

miércoles, 11 de agosto de 2004

PERDIDA DEL "CASTILLO VALLDEMOSA"

Siguiendo con los artículos relacionados con las pérdidas de buques de la Empresa Nacional Elcano, hablaremos en este número de un fatal accidente acaecido en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el 16 de septiembre de 1943.

Click para ampliar Sobre las 17,45 horas de la tarde de ese día, se produjo una explosión en el vapor "Castillo Valldemosa" originada en la bodega nº1, cuando se encontraba atracado en el muelle Norte cargando bidones de gasolina. El fuerte estruendo fue seguido de grandes llamaradas que, tras sucesivas explosiones envolvieron al buque en llamas. (El fuego se propagó al puente y seguidamente a la popa del buque, alcanzando más tarde a toda la obra muerta).

Atracado en el mismo muelle a popa del buque siniestrado, se encontraba el vapor "Castillo Jarandilla"* de la misma compañía, cargado también de gasolina, que  pudo ponerse a salvo después de despegarse del muelle y romper la cadena del ancla.  Así mismo, las motonaves "Ciudad de Sevilla" y "Ciudad de Valencia" atracadas en el muelle dique Sur se hicieron rápidamente a la mar, al igual que el minador "Marte", en previsión de posibles consecuencias.

Click para ampliarMientras tanto, el "Castillo Valldemosa"  quedaba al garete al arder las estachas que lo sujetaban al muelle, únicamente sostenido por el ancla que posteriomente perdería. Fue entonces cuando en una pequeña embarcación tripulada por Manuel Alonso Romero, empleado de los varaderos de la Junta de Obras del Puerto, en compañía de José Reyes González, guardamuelles y, Rafael Domínguez Ramos, vigilante de la Junta, se procedió a la arriesgada operación de amarrar dos cables al timón del buque. Manuel Alonso después de lanzarse al agua por dos veces, lograba llevar a cabo con éxito esta misión, siendo recogidos los cables por el remolcador "Cory" que consiguió llevar al vapor fuera del puerto en dirección al Sur, donde lo abandonó sobre las nueve de la noche envuelto en llamas, a unas dos millas de la costa, quedando el buque a la deriva en medio de esporádicas explosiones. En la madrugada del viernes 17, el "Castillo Valldemosa", arrastrado por las corrientes encalló en una playa conocida por el nombre de Puerto Caballos. Posteriormente, empujado por las brisas y sacudido por las contínuas detonaciones de su cargamento, siguió a la deriva por el litoral de la isla con dirección al Sur, embarrancando en la cala existente entre la Punta de Las Coloradas ( Santa María del Mar ) y la Punta de Guadamojete ( Radazul ). A primera hora de la tarde del viernes, el Comandante de Marina, D. Aurelio Arriaga Adán, dispuso la salida del algibe de la Armada "A 2" , con el auxilio del Servicio de Bomberos de la Refinería, para intentar el salvamento del casco del buque siniestrado. Los esfuerzos del "A 2" resultaron inútiles ante la imposibilidad de acceder al lugar del embarrancamiento y, a las constantes explosiones a bordo del buque siniestrado.

A las siete de la tarde del viernes 17 de septiembre de 1943, el "Castillo Valldemosa" desapareció bajo las aguas después de una fuerte explosión.

El "Castillo Valldemosa" matriculado en Cádiz, había arribado al puerto de Santa Cruz el lunes 13 procedente de Marruecos. Venía al mando del capitán Ricardo Garrastazu y contaba con una tripulación de 14 hombres. Estaba consignado en esta plaza por Antonio Ledesma y Cía., S.L.

Fue construido en Nantes en 1899 con el nombre de "Aunis". Registraba 439 toneladas y tenía una eslora de 50,50 metros por 7,40 metros de manga. Estaba propulsado por una máquina a vapor de 435 caballos  que le daban 10 nudos. En 1935 fue adquirido por la Cía. HURET de Ruán ( Rouen ) y, más tarde en 1937, por la MARSEILLE MARITIME. Durante la Guerra Civil Española fue capturado en 1939, pasando a la Empresa Nacional Elcano, antes Gerencia de Buques Mercantes para Servicios Oficiales, con el nombre de "Castillo  Valldemosa".

A la hora de producirse el siniestro (17,45 p.m.), el vapor  estaba a punto de zarpar con destino a Melilla con un cargamento de 1.200 bidones de gasolina* , del que sólamente faltaba por cargar 20 bidones ( 1 camión ) y, la mayor parte de la tripulación estaba cenando, por lo que algunos tripulantes pudieron saltar al muelle y otros se precipitaron al agua, de donde tres de ellos fueron rescatados por la falúa del minador "Marte" y más tarde trasladados a la Casa de Socorro en unión de otros dos. Después de ser asistidos en dicho centro pasaron a la clínica del Doctor José Fariña donde quedarían ingresados los siguientes miembros de la tripulación:

Tomás Pérez Santana de 38 años, Francisco Rodríguez Suárez de 20 años, Canuto Medina Nuez de 53 años ( tripulante del pesquero "Ramón de Carranza" que se encontraba de visita en el buque siniestrado),  Francisco Sosa Saavedra de 34 años ,  naturales de Las Palmas de Gran Canaria y, Cirilo Chacón de León de 33 años de edad natural de Fuerteventura. También resultaron heridos de menor consideración los tripulantes: Antonio Camejo Hernández, natural de Lanzarote, Juan Rodríguez Suárez, de Agaete y Manuel Moure Pérez, de Galicia.

Por desgracia hubo que lamentar la desaparición de cuatro tripulantes que en el momento de la explosión se encontraban en el interior del buque:

José Alamo Medina, Sebastián Alamo Martín, Francisco Curbelo Martín, naturales de Las Palmas y Francisco Nieto Caballero( calderetero) natural de Cádiz y casado en Santa Cruz de Tenerife.

 

* El "Castllo Jarandilla" (643 brutas) se perdería por incendio en Melilla en 1944.

* El cargamento se hallaba asegurado en 500.000 pesetas por la Cía. Hispanoamericana de Seguros y Reaseguros que representaba en S/C de Tenerife D. Juan P. Schwartz.

 

© escobén

martes, 10 de agosto de 2004

RENOVACION DE FLOTA

Con la incorporación a finales del mes de septiembre del buque "Nivaria" , tercera unidad encargada a los astilleros turcos RMK de Tuzla, la Distribuidora Marítima Petrogás culmina un ambicioso plan de renovación de su flota con una inversión de 32 millones de €.

El "Nivaria" atracó en el Dique del Este del puerto de Santa Cruz de Tenerife el dia 25 de septiembre del presente año, procedente de Turquía. Llegó al mando del capitán Juan Francisco Ramos Zamora y como jefe de máquinas, Julio Miranda Jorge. Su tripulación cuenta con 13 hombres y está matriculado en el Registro Especial de Buques de Canarias en su sede de Santa Cruz de Tenerife.

Con anterioridad, habían arribado los "Mencey" ( ver escobén mes de mayo 2004 ) y "Guanarteme", unidad de iguales característica que la "Nivaria".

 Características:

Eslora total: 96,91 (88,60p.p.) Metros      Registro neto: 2.152 Toneladas
Manga: 14,20 Metros      Registro bruto: 2.751 Toneladas
Calado: 6,1 Metros      Peso muerto: 4.300 Toneladas
Propulsión 1 M MAK 8M25// 2.400 kW a 750 r.p.m.
1hélice paso variable/1 hélice tras. proa 250 kW
Velocidad 13,5 nudos ( cargado )-14,5 nudos en lastre.
M. Auxiliares 3 GUASCOR F240TAB-SG 580 CV a 1.500 rpm
1 GUASCOR F180SG 210 CV a 1.500 rpm
Grúa 1 de S.W.L 5 toneladas, a 12 metros

 

En la actualidad la Distribuidora Marítima Petrogás cuenta con una flota de cinco buques de doble casco y, un gasero monocasco en régimen de alquiler.

Click para ampliar HESPERIDES.-6.347 brutas//1997.- Unión Naval de Levante, Valencia.
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FAYCAN.- 3.984 brutas//1996.-Tacoma, Korea.

Ex-"Blue Tiger"

Click para ampliar MENCEY.-4.599 brutas// 2004.-RMK Marine, Tuzla
Click para ampliar GUANARTEME.- 2.751 brutas//2004.-RMK Marine, Tuzla
Click para ampliar NIVARIA.-2.815 brutas//2004.-RMK Marine, Tuzla.
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HENRIK KOSAN.-1.684 brutas// 7/1984.- Scheepswerf J. Pattje, Waterhuizen.

Ex-"Henrik Tholstrup", "Vinland".

Por otra parte, el antiguo "Nivaria" ( ex- "Tudela" ), fue vendido a intereses extranjeros, siendo rebautizado "Guayaquil".

NIVARIA.-4.093 brutas// 1977.-Astilleros del Cantábrico y Riera S.A., Gijón.

Ex- "Tudela"

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